Ciudad de México, 20 de
agosto (SinEmbargo).– El consumo de refrescos es un hábito que deriva
en problemas de salud entre las sociedades habituadas a este tipo de
bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
De acuerdo con la investigación, el consumo de gaseosas entre los
menores de edad aumenta la manifestación de ciertos síntomas de
comportamiento entre los que figura la agresividad, publicó la revista
The Journal of Pediatrics.
“Hemos visto que la conducta agresiva en los niños aumenta con la
cantidad diaria de consumo de refrescos”, dijo Shakira Suglia, coautora
del estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Suglia señala en su trabajo que los componentes habituales de refrescos
pueden afectar al comportamiento, aunque advierten que hay pocos
estudios sobre sus efectos en los niños.
De esta manera, se demostró que la influencia de las bebidas gaseosas es
tal que –independientemente de factores sociodemográficos, depresión
materna, violencia en la pareja o el encarcelamiento paterno– cualquier
consumo de refrescos se asoció con un aumento de la conducta agresiva.
Se encontró que los niños que bebían cuatro o más refrescos diarios
tenían más del doble de probabilidades de romper cosas que aquellos que
no los consumían.
Así mismo, la probabilidad de que los niños habituados a las gaseosas se
peleen o ataquen físicamente a personas, también fueron sobrepasadas
dos veces más de lo normal.
Por si fuera poco, aunadas a estas tendencias violentas, también fueron
detectados problemas de atención y un comportamiento retraído.
Para la investigación se estudió el comportamiento de aproximadamente
tres mil niños de cinco años de las 20 principales ciudades de Estados
Unidos. De esta manera, los investigadores pudieron darse cuenta que el
43% de los niños consumen al menos una refresco al día, y el 4% llegaban
a consumir diariamente cuatro o más.
Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/20-08-2013/724939. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
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Ciudad de México, 20 de
agosto (SinEmbargo).– El consumo de refrescos es un hábito que deriva
en problemas de salud entre las sociedades habituadas a este tipo de
bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
De acuerdo con la investigación, el consumo de gaseosas entre los
menores de edad aumenta la manifestación de ciertos síntomas de
comportamiento entre los que figura la agresividad, publicó la revista
The Journal of Pediatrics.
“Hemos visto que la conducta agresiva en los niños aumenta con la
cantidad diaria de consumo de refrescos”, dijo Shakira Suglia, coautora
del estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Suglia señala en su trabajo que los componentes habituales de refrescos
pueden afectar al comportamiento, aunque advierten que hay pocos
estudios sobre sus efectos en los niños.
De esta manera, se demostró que la influencia de las bebidas gaseosas es
tal que –independientemente de factores sociodemográficos, depresión
materna, violencia en la pareja o el encarcelamiento paterno– cualquier
consumo de refrescos se asoció con un aumento de la conducta agresiva.
Se encontró que los niños que bebían cuatro o más refrescos diarios
tenían más del doble de probabilidades de romper cosas que aquellos que
no los consumían.
Así mismo, la probabilidad de que los niños habituados a las gaseosas se
peleen o ataquen físicamente a personas, también fueron sobrepasadas
dos veces más de lo normal.
Por si fuera poco, aunadas a estas tendencias violentas, también fueron
detectados problemas de atención y un comportamiento retraído.
Para la investigación se estudió el comportamiento de aproximadamente
tres mil niños de cinco años de las 20 principales ciudades de Estados
Unidos. De esta manera, los investigadores pudieron darse cuenta que el
43% de los niños consumen al menos una refresco al día, y el 4% llegaban
a consumir diariamente cuatro o más.
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En esta pagina encontraran un articulo sobre el consumo de refrescos y su relacion con el comportamiento de menores de edad, segun la revista Journal of Pediatrics.
Aunque lo que lo resulta no les sorprenderá, es un estudio interesante y reafirma los e ha descrito empiricamente, pero ahora con bases.
publicó la revista The Journal of Pediatrics
http://www.sinembargo.mx/20-08-2013/724939
Ciudad de México, 20 de
agosto (SinEmbargo).– El consumo de refrescos es un hábito que deriva
en problemas de salud entre las sociedades habituadas a este tipo de
bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
Ciudad de México, 20 de
agosto (SinEmbargo).– El consumo de refrescos es un hábito que deriva
en problemas de salud entre las sociedades habituadas a este tipo de
bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
De acuerdo con la investigación, el consumo de gaseosas entre los
menores de edad aumenta la manifestación de ciertos síntomas de
comportamiento entre los que figura la agresividad, publicó la revista
The Journal of Pediatrics.
“Hemos visto que la conducta agresiva en los niños aumenta con la
cantidad diaria de consumo de refrescos”, dijo Shakira Suglia, coautora
del estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Suglia señala en su trabajo que los componentes habituales de refrescos
pueden afectar al comportamiento, aunque advierten que hay pocos
estudios sobre sus efectos en los niños.
De esta manera, se demostró que la influencia de las bebidas gaseosas es
tal que –independientemente de factores sociodemográficos, depresión
materna, violencia en la pareja o el encarcelamiento paterno– cualquier
consumo de refrescos se asoció con un aumento de la conducta agresiva.
Se encontró que los niños que bebían cuatro o más refrescos diarios
tenían más del doble de probabilidades de romper cosas que aquellos que
no los consumían.
Así mismo, la probabilidad de que los niños habituados a las gaseosas se
peleen o ataquen físicamente a personas, también fueron sobrepasadas
dos veces más de lo normal.
Por si fuera poco, aunadas a estas tendencias violentas, también fueron
detectados problemas de atención y un comportamiento retraído.
Para la investigación se estudió el comportamiento de aproximadamente
tres mil niños de cinco años de las 20 principales ciudades de Estados
Unidos. De esta manera, los investigadores pudieron darse cuenta que el
43% de los niños consumen al menos una refresco al día, y el 4% llegaban
a consumir diariamente cuatro o más.
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agosto (SinEmbargo).– El consumo de refrescos es un hábito que deriva
en problemas de salud entre las sociedades habituadas a este tipo de
bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
De acuerdo con la investigación, el consumo de gaseosas entre los
menores de edad aumenta la manifestación de ciertos síntomas de
comportamiento entre los que figura la agresividad, publicó la revista
The Journal of Pediatrics.
“Hemos visto que la conducta agresiva en los niños aumenta con la
cantidad diaria de consumo de refrescos”, dijo Shakira Suglia, coautora
del estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Suglia señala en su trabajo que los componentes habituales de refrescos
pueden afectar al comportamiento, aunque advierten que hay pocos
estudios sobre sus efectos en los niños.
De esta manera, se demostró que la influencia de las bebidas gaseosas es
tal que –independientemente de factores sociodemográficos, depresión
materna, violencia en la pareja o el encarcelamiento paterno– cualquier
consumo de refrescos se asoció con un aumento de la conducta agresiva.
Se encontró que los niños que bebían cuatro o más refrescos diarios
tenían más del doble de probabilidades de romper cosas que aquellos que
no los consumían.
Así mismo, la probabilidad de que los niños habituados a las gaseosas se
peleen o ataquen físicamente a personas, también fueron sobrepasadas
dos veces más de lo normal.
Por si fuera poco, aunadas a estas tendencias violentas, también fueron
detectados problemas de atención y un comportamiento retraído.
Para la investigación se estudió el comportamiento de aproximadamente
tres mil niños de cinco años de las 20 principales ciudades de Estados
Unidos. De esta manera, los investigadores pudieron darse cuenta que el
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bebidas gaseosas azucaradas. Sin embargo, un nuevo estudia indica que en
su consumo también se encuentra la clave del comportamiento agresivo de
muchos niños.
De acuerdo con la investigación, el consumo de gaseosas entre los
menores de edad aumenta la manifestación de ciertos síntomas de
comportamiento entre los que figura la agresividad, publicó la revista
The Journal of Pediatrics.
“Hemos visto que la conducta agresiva en los niños aumenta con la
cantidad diaria de consumo de refrescos”, dijo Shakira Suglia, coautora
del estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York.
Suglia señala en su trabajo que los componentes habituales de refrescos
pueden afectar al comportamiento, aunque advierten que hay pocos
estudios sobre sus efectos en los niños.
De esta manera, se demostró que la influencia de las bebidas gaseosas es
tal que –independientemente de factores sociodemográficos, depresión
materna, violencia en la pareja o el encarcelamiento paterno– cualquier
consumo de refrescos se asoció con un aumento de la conducta agresiva.
Se encontró que los niños que bebían cuatro o más refrescos diarios
tenían más del doble de probabilidades de romper cosas que aquellos que
no los consumían.
Así mismo, la probabilidad de que los niños habituados a las gaseosas se
peleen o ataquen físicamente a personas, también fueron sobrepasadas
dos veces más de lo normal.
Por si fuera poco, aunadas a estas tendencias violentas, también fueron
detectados problemas de atención y un comportamiento retraído.
Para la investigación se estudió el comportamiento de aproximadamente
tres mil niños de cinco años de las 20 principales ciudades de Estados
Unidos. De esta manera, los investigadores pudieron darse cuenta que el
43% de los niños consumen al menos una refresco al día, y el 4% llegaban
a consumir diariamente cuatro o más.
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